Un saludo de amor y bienestar a nuestros queridos lectores, la Diócesis de Garagoa, en Boyacá, tiene como Patrona a Nuestra Señora del Amparo de Chinavita; bajo su protección gozamos de las bendiciones de Dios, como Diócesis celebramos su fiesta Diocesana el primer sábado de septiembre, Celebración Eucarística en acción de gracias, Presidida por nuestro Obispo y su Clero, al igual que una nutrida participación de peregrinos de las distintas parroquias. Y como fiesta patronal se celebra el 1 de enero, aunque los peregrinos por amor a la Virgencita inician sus romerías a partir del 30 de diciembre hasta el 2 de enero. Pero, para no quedarme sólo con un saludo, quiero contar algo de su historia: La fundación de la parroquia Nuestra Señora del Amparo de Chinavita data del 12 septiembre de 1822.

Al inicio en la espera de la erección oficial de la proyectada parroquia de CHINAVITA, el Padre Ramírez y el vecindario, en reconocimiento de la piedad generosa de Don Andrés, futuro mayordomo de la parroquia, le encomendaron buscar el cuadro o vitela de Nuestra Señora del AMPARO. El activo Mora viajó en septiembre de 1821 a Tunja y Bogotá en templos y conventos, sin lograr encontrarla por desconocida; hasta la recomendó por escrito a Popayán.

LA IMAGEN DE LA GUADUA

Al regresar a Bogotá con esperanzas, tiempo y esfuerzos perdidos, pero con intención hasta de solicitarla en España, llegando Don Andrés a la posada del Saucío, cerca del Sisga en Cundinamarca, se encontró con un Frayle anciano y de barba larga, le contó el motivo de sus viajes sin hallar la imagen encomendada.

El amable Religioso le comunico que en el convento Franciscano de Santa María Magdalena de Tunja, detrás del altar del presbiterio de la Iglesia de San Francisco, con tablas y cuadros inútiles, se encuentra un cañuto de guadua se guarda enrollado un lienzo de la VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS, ruéguele al Padre Guardián que le permita buscarla. -Don Andrés no regreso a Chinavita y siguió su camino a Tunja. Obtenida la licencia de su superior; él mismo y otros Padres del convento acompañando a Mora, fueron a buscar la imagen, y la hallaron en la guadua tal como lo dijo el Padre desconocido, cuyo retrato vio con feliz sorpresa en la sacristía: los Padres le dijeron que es la imagen de SAN FRANCISCO DE PAULA; por ese motivo es el segundo patrono de Chinavita.

NUESTRA SEÑORA DEL AMPARO, fue dibujada por el mismo pintor FRAY LUIS DE ALARCON, franciscano, el año de 1689, junto con la que se venera en el monasterio Franciscano de Santa Clara, en Quito, Ecuador, Desde entonces fue enviada al convento de San Francisco en Tunja, abandonada tras el Altar. Un lienzo viejo y carcomido en ruina, medio dejaba entrever la Imagen del AMPARO borrosa y desteñida que daba consuelo. El amable Superior lo obsequia generosamente a Chinavita rechazando la paga que el Señor Mora le ofrecía.

MILAGROSA RENOVACIÓN

Dice la Tradición: el Padre José Joaquín Ramírez viajó a Bogotá en busca de un buen pintor para restaurar el sagrado Lienzo, iniciando diciembre de 1822. El pintor al ver la imagen tan descolorida y deshecha puso inconvenientes para hacerse cargo de restaurarla; que haría lo posible sin compromiso de un buen trabajo. Terminado el año preparo el cuadro para empezar su tarea en el nuevo año, 1823. Ante la sagrada imagen se celebró la acostumbrada misa de media noche. Cuando el sacerdote y los fieles comenzaban con jubilosa Fe el Santo Sacrificio, contemplaron que la imagen de Nuestra Señora del Amparo se mostró hermosamente RENOVADA con vivos colores e impresionante nitidez, tal como se ve hoy en día.

– El prodigioso arrebató de gozo a los presentes y la noticia invadió la humilde comarca, y fue el comienzo de la peregrinación del pueblo cristiano que busca a los pies de la madre de Dios, fe, conversión y misericordia para todas sus angustias, por tal motivo, su Fiesta es el Primero de enero.

Pbro. Willson Castillo