“Somos Iglesia con rostro campesino”

AGOSTO:

TEMA:

LA PACIENCIA DEL LABRADOR:  PLANTAR, CRECER Y COSECHAR

Oración inicial:

Padre nuestro, Dios de bondad, Tú que nos das la tierra para cosechar nuestro alimento, escucha las oraciones de tus hijos, y haz que, guiados por el Espíritu Santo, esta oración, se convierta en esa semilla que fructifique en obras buenas. Haz que mi fe crezca, mi esperanza se fortalezca y mi caridad se multiplique. Amen.

Ambientación: (Lee y reflexiona).

“Aclamen a Dios con gritos de alegría, que de toda la tierra él es el Rey” (Sal 47,2.8)

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LA TIERRA, BENDICIÓN DE DIOS (Canción)

(Sal 47,2.8; 1 Co 3,6; Jn 4, 35-38)

            FA                 DO                      FA                  DO

Con júbilo y gozo, aclamemos a Dios

                     FA                  DO                      SOL7                    DO                               

//Por la tierra, la lluvia y los campos en flor//

DO7        FA                                                                             

Y por el campesino, que labra la tierra,

             DO               Rem             SOL7                         DO                                 

Los frutos, recoge, y alaba al Creador.

DO7  FA                                                    

Así, en la familia, quien siembra y cosecha,

             DO                   Rem               SOL7                    DO                                  

Se une a la Iglesia y le canta al amor

 DO                                   Rem                      SOL                                            DO                                                          

Pablo planto-o, Apolo regó-ó, pero fue Dios, quien hizo crecer;

Ni el que planta, ni el que riega, es solo Dios, quien hace crecer.

MI                       Lam                       MI                          Lam  

Es, nuestra tierra, bendición del Creador,

MI                   Lam              MI                            Lam   DO/7

Donde cultiva y cosecha el labrador.

    FA                       DO                     SOL                    DO/7

//Es, nuestra tierra, maravilla del Creador//

Coro: Con júbilo…

Dice Jesús, al sembrador, al segador, lo dice también:

Alcen los ojos, vean los campos, ya están los frutos para recoger.

Vida eterna, nos dará, el Señor,

Si, en nuestra Iglesia, trabajamos con amor.

//Vida eterna, nos dará, el Señor//

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Reflexión: (Mc 4,26-20; 1Co 3,6; Jn 4, 35-38).

“PLANTAR, CRECER Y COSECHAR:

  • “Las manos de los campesinos son manos de Dios, ponderamos la importancia de su trabajo, que, en estos tiempos difíciles, bajo el sol y la lluvia, siguen labrando la tierra, cuidando sus gallinas y ordeñando sus vacas para alimentarnos”.

Sabemos que el pueblo latinoamericano es profundamente religioso. Pregúntenle a un sencillo campesino cuál es su visión del mundo y con toda seguridad recibirá una respuesta de carácter religioso. ¿Nos damos cuenta de ello? Casi todos. (Mons. José Domingo Ulloa).

  • El labrador y la Semilla:

La tarea del labrador en esta parábola consiste en sembrar la semilla y segar el fruto al final. Sembrar es la responsabilidad del sembrador. No olvidemos que el trigo no nace donde la semilla no ha sido sembrada.

¿A qué hace referencia la semilla? Por la parábola del sembrador pudimos identificar la semilla con la Palabra (Mc 4,14). Tiene poder para ayudarnos a crecer (1 P 2,1-2). Tiene poder para salvar nuestras almas (St 1,21).

  • La paciencia del labrador:

El crecimiento lento de la semilla es un llamamiento a la paciencia del labrador. Si vemos una planta todos los días no percibimos su crecimiento. Es como el crecimiento de los niños. Jesús dijo: “Primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga”. El labrador debe descansar sabiendo que Dios está obrando. ¡No todo depende de él! “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios” (1Co 3,6).

Tres elementos importantes a tener en cuenta en el crecimiento de la semilla:

1-La semilla “de suyo” contiene todos los ingredientes necesarios para fructificar.

2-Lo que Dios comienza, Dios lo termina.

No hay nada tan poderoso como el crecimiento. Un árbol puede quebrar una acera de hormigón con el poder de su crecimiento. Una planta puede asomar su cabecita verde en un camino de asfalto.

  1. No se puede forzar el crecimiento por medios propios.

Dios le dio a Jonás un sermón para predicar en Nínive nada popular ni amistoso: (Jonás 3,4).

Juan el Bautista predicó bajo el poder y la autoridad de Dios (Mt 3,1-12).

¿Cuántos perseverarían si lo único que quedara fuera el predicador y la Palabra?

  • Confianza en la palabra de Dios.

En la parábola del Labrador Paciente, dice Jesús, que el Reino no se manifestaría de forma inmediata, sino que lo haría según el horario establecido por Dios mismo. “Hay que tener confianza, porque la palabra de Dios es palabra creadora, destinada a volverse ‘el grano lleno en la espiga’. Esta parábola si es acogida, trae seguramente sus frutos, porque Dios mismo la hace germinar y madurar a través de caminos que no siempre podemos verificar y de una manera que no conocemos. La palabra de Dios hace crecer, da vida. … El Evangelio pequeño en la cartera, en el bolsillo, de nutrirnos cada día con esta palabra viva de Dios. Leer cada día un párrafo del Evangelio o un párrafo de la Biblia” (S.S. Francisco, 14 de junio de 2015).

Reflexión personal – Taller:

Entra dentro de tu corazón y Dios te ayudará a encontrarlo dentro de ti. Reflexiona:

  • ¿Qué aprendemos sobre el Reino de Dios en esta parábola del labrador paciente?
  • SEMBRAR Y COSECHAR:

-Salmo 126,5: siembre lágrimas…. Cosechará con alegría.

-Pr 11,18: siembre justicia…. Cosechará recompensa

-Pr. 22,8: siembre injusticia… Cosechará Calamidad

-2Co 9,6: siembre escasamente/generosamente…

-Lc 19,20-21: siembre nada… Cosechará Nada.

¿QUÉ ESTÁ SEMBRANDO HOY?