LA CATEQUESIS EN LA VIDA Y MISIÓN DE LA IGLESIA

 

Entre el Jueves y Viernes 30 y 31 de Agosto se desarrolloa en Garagoa el Congreso Diocesano de Catequsitas, con el fin de adelantar una reflexión teológica, pedagógica y pastoral sobre La Catequesis en la vida y Misión de la Iglesai, al mismo tiempo, como una actividad especial en el proceso de Formación de los catequistas parroquiales. Para contribuir a este proósito, presento este sencillo artículo.

 

La Catequesis consiste en la presentación de la doctrina cristiana dada de modo orgánico y sistemático, con miras a la iniciación de la vida cristiana y para llevar a los bautizados a la madurez de la fe (cf. Ex. Ap Catechesi  tradendae, 18). Normalmente, la Catequesis va unida a la recepción de los sacramentos, pero también puede y debe impartirse la Catequesis continuada de adultos en otros contextos.

 

La catequesis es una función esencial y primaria de la Iglesia, en la medida en que con ella se desarrolla el mandato recibido del Señor: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Mc 16,15). A esta misión se une la predicación y la evangelización en general, que junto con la acción pastoral de los bautizados y la celebración de los sacramentos, completan y perfecciona la misión cristiana. La Catequesis existe desde los comienzos de la Iglesia; antes que la Iglesia tuviera escuelas, tuvo catequesis y catequistas.

 

Identidad de la Catequesis.

 

1.      Dimensión Constitutiva, Básica y Fundamental de la Evangelización y se puede catalogar en las siguientes fases:

a) El Kerigma o primer Anuncio.  

b) El Catecumenado e iniciación cristiana.

c) La Catequesis General.

d) La Catequesis Pre-sacramental

e) La Catequesis permanente de Adultos.

f) La Homilía.

g) La formación Teológica. 

 

2.      Es un proceso orgánico y sistemático con miras a la plenitud de la vida cristiana (CT 18), que cumple las siguientes funciones:

a) Presenta las razones de la fe.

b) Orienta la vida cristiana.

c) Anima la celebración de los sacramentos.

d) Compromete a la integración en la comunidad eclesial.

e) Anima al testimonio apostólico y al apostolado misionero.

 

3.      Tiene como fin ayudar a los creyentes a alcanzar la madurez en la fe, aplicada en cuatro dimensiones fundamentales:  

a) Conocer el objeto de la fe: el Credo.

b) Celebrar la redención: la Liturgia.

c) Acomodar el modo de vida con la fe: La Moral.

d) Asumir un compromiso misionero: el Apostolado cristiano.

 

La Iglesia tiene documentos y directrices para el desarrollo de la Catequesis: El Directorio general de la catequesis de 1971; El Sínodo de los Obispos  de 1977; La exhortación apostólica Catechesi tradendae (1979), El Catecismo de la Iglesia Católica de 1992; El directorio General para la Catequesis de 1997; Los catecismos y directorios para la Catequesis de cada Diócesis.

 

Es función y deber del Obispo diocesano organizar la catequesis, y compete al Párroco hacer efectiva esta norma en cada parroquia (Can. 777): Procure el párroco especialmente, teniendo en cuenta las normas dictadas por el Obispo diocesano:

 

1.      Que se imparta una catequesis adecuada para la celebración de los sacramentos;

2.      Que los niños se preparen bien para recibir por primera vez los sacramentos de la penitencia, de la santísima Eucaristía y de la confirmación, mediante una catequesis impartida durante el tiempo que sea conveniente;

3.      Que los mismos, después de la primera comunión, sean educados con una formación catequética más amplia y profunda;

4.      Que, en la medida que lo permita su propia condición, se dé formación catequética también a los disminuidos físicos o psíquicos;

5.      Que, por diversas formas y actividades, la fe de los jóvenes y de los adultos se fortalezca, ilustre y desarrolle.

 

Por lo tanto, los sujetos, responsables de la catequesis son tres:

a) El Obispo, que ha de dictar las normas que se refieren a la catequesis en su diócesis.

b) El párroco, que tiene la obligación de organizar la catequesis en su ámbito.

c) El fiel, que tiene derecho y deber a recibir la catequesis.

 

A demás, la norma canónica establece que:

1.      Se debe impartir la Catequesis para recibir los sacramentos.

2.      Se debe procurar la continuación de la catequesis una vez recibidos los sacramentos de iniciación cristiana.

3.      La Catequesis se debe ofrecer también a los jóvenes y adultos.

4.      También se debe adelantar la catequesis para los disminuidos físicos o psíquicos, adecuándola a sus condiciones.

 

La Catequesis es un deber de todos.


Es obligación de todos los fieles “trabajar para que el mensaje divino de salvación alcance más y más a los hombres de todo tiempo y del orbe entero” (can. 211). De modo particular, corresponde a los  fieles laicos “trabajar para que el mensaje divino de salvación sea conocido y recibido por todos los hombres en todo el mundo” (can. 225 § 1). Por su parte, los padres de familia tienen el gravísimo deber de atender a la educación cristiana de sus hijos:Por haber transmitido la vida a sus hijos, los padres tienen el gravísimo deber y el derecho de educarlos; por tanto, corresponde a los padres cristianos en primer lugar procurar la educación cristiana de sus hijos según la doctrina enseñada por la Iglesia” (Can 226 § 2).

 

P. Saúl Efren Cruz Torres.